5.04.2006

La Sueca Curiosa

Si uno piensa en Suecia, se acuerda del Sol de Medianoche, de sus mujeres blanquísimas, de Estocolmo o de su monarquía. En el cine, de los Bergman, realezas del celuloide, Ingrid e Ingmar, que ni primos ni conocidos, se hicieron famosos casi a la par. Pero nunca escucha de Vilgot Sjöman y sus dos versiones de Soy Curiosa, nunca.

Soy Curiosa es un proyecto extraño, mezcla la ficción con entrevistas documentales a gente por la calle y con la propia filmación de la ficción, desdibuja los límites de la realidad, subvierte los géneros cinematográficos, uno no sabe que está guionizado, que improvisado y que recogido sin planificar. Y para colmo, viene en dos versiones: Azul y Amarillo, como la bandera sueca, aunque en realidad las cintas son a blanco y negro.

Las dos versiones no son diferentes ediciones de la misma película, sino dos visiones complementarias de la misma historia: Lena, protagonista, actriz-personaje, es una joven que busca respuestas (ahí la curiosidad) a los problemas de su sociedad (Suecia a finales de los 60), cuestiona su vida familiar, su sexualidad y sus relaciones amicales. En este proceso se enreda con Börje, actor-personaje, y con Vilgot, el director-personaje; para emprende un viaje por la Suecia rural o explorar su interioridad en una casa de campo. La complejidad de la historia y sus capas me dificulta hacer una sinopsis más detallada sin arruinar el visionado de los films, lo siento.

Diremos, mas bien, que mientras la versión Amarilla explora los recodos sentimentales de la ficción y establece los derroteros de la investigación documental, como dibujando las líneas (de la bandera) que recorrerá todo el discurso de la obra; la Azul se expande como el área de la bandera, viajando por una Suecia sin noche, criticando siempre con ironía, candidez y frescura las instituciones suecas: la iglesia, la democracía, las carceles y la apatía y sexualidad del ciudadano.

El director convierte este díptico con sus críticas y preguntas en un documento político personal, lleno de los aires de su tiempo -no violencia, libertad sexual, democracia y socialismo, lucha de clases- y en una reflexión sobre el cine, sobretodo en la versión azul, donde sin llegar a ser el Fellini de 8 y medio, muestra parte del proceso interior de creación y el de la filmación.

Sin ser una gran película, es un experimento interesante, un referente de juegos de realidad-ficción y una lectura de la sociedad sueca, aun vigente.

Para los que consigan las películas o tengan la curiosidad de verlas, la recomendación es visionarlas en el orden Amarillo - Azul. ¿Y tú, estás curioso?

Jag är nyfiken - en film i gult. Ficción 121 min. - Suecia, 1967 - Dir. Vilgot Sjöman
Jag är nyfiken - en film i blått. Ficción 107 min. - Suecia, 1968 - Dir. Vilgot Sjöman

1 Comments:

Blogger Ingrid said...

=O
Mi mejor amiga en la univ es sueca =)
Volveré ... ia no tengo k saltar de web en web ia se la direcc xDDD

5.5.06  

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